El Hexágono de Babel 4.0 (En qué echa el tiempo Serafín G. León)

miércoles, junio 14, 2006

Las bicicletas son para el verano


En esta época del año es cuando las ventajas de vivir cerca del mar y en una pequeña -cada vez menos- población costera superan a los inconvenientes. La principal molestia sigue siendo la distancia relativamente de respeto con Barcelona y el momentáneo (esperemos, soñemos que momentáneo) desastre RENFE, pero la cercanía del agua azulada y de la brisa y del generoso, este sí, durante todo el año, brillo del sol hacen los dias casi agradables.

Luchando contra el amuermamiento, intenté avanzar los trabajitos de Historia de la Física. Algo, alguna cosilla, avancé. Por la tarde me subí sobre la espalda de mi bicicletita de montaña que compré la semana pasada, para moverme con un pelín más de libertad por el entorno de Cubelles-Cunit-Calafell. Recorrí los ocho o diez kilometritos que separan Cunit de Calafell a lomos de la sencilla y centenaria máquina y alcancé la torre de mi familia (en Calafell) donde está mi padre establecido durante unos dias, atareado pintando la valla que rodea las terrazas y el porche. Intercambié con el amables refunfuños durante un par de horas mientras apurábamos una cervecita de lata, leí un ratito un ilustrativo libro de texto sobre Geografía Humana y luego volví a reclinarme sobre mi maquinita para enfilar hacia el Paseo marítimo y volver a mi pisito cunitense.

No pude evitar la tentación de tomar una fotito en el Paseo del mar que se despliega entre Segur y Cunit.

Hay que ver lo agradable que puede llegar a ser el aburrimiento. El ejercicio ha hecho además que duerma como los angelitos.